Hay algo en el olor del café recién hecho que hace sentir que la mañana ha comenzado oficialmente. El aroma aparece mientras se prepara, llena poco a poco la habitación y, antes de probar el primer sorbo, invita a detenerse durante unos segundos.
Para muchas personas, ese olor forma parte de un ritual cotidiano. Sin embargo, ¿alguna vez te has preguntado si el aroma del café puede influir en cómo te sientes, incluso cuando todavía no has bebido nada?
Una investigación científica publicada en 2026 exploró precisamente esa posibilidad. Los investigadores analizaron qué ocurría con el estado de ánimo y determinadas señales de actividad cerebral después de que un grupo de adultos oliera café recién preparado durante cinco minutos.
Los resultados fueron interesantes: después de la exposición al aroma, los participantes reportaron una reducción de varios estados de ánimo negativos y mostraron un cambio en un indicador de actividad cerebral relacionado con la relajación.
Pero hay un detalle importante: el estudio fue pequeño y no incluyó un grupo de control. Por eso, sus resultados deben interpretarse como hallazgos preliminares, no como una demostración de que oler café tenga efectos terapéuticos.
¿Puede el aroma del café influir en el estado de ánimo?
El café suele relacionarse con la cafeína, la concentración y la sensación de energía que muchas personas experimentan después de beberlo. Sin embargo, su aroma también contiene numerosos compuestos volátiles que pueden ser percibidos por el sistema olfativo.
Esto plantea una pregunta interesante: ¿es posible observar alguna respuesta psicológica o fisiológica simplemente al oler café, sin consumirlo?
Para investigarlo, un equipo de científicos estudió las respuestas de un grupo de adultos sanos después de una exposición breve al aroma de café recién preparado. La investigación se publicó en la revista científica Nutrients en septiembre de 2026.
Su título original es Short-Term Psychological and Physiological Changes Following Coffee Aroma Exposure: A Multimodal Assessment.
La particularidad del experimento es que los participantes no tuvieron que beber el café. Los investigadores querían observar los cambios asociados a la exposición al olor, separando esta experiencia del consumo de cafeína.
Cómo se realizó el estudio del aroma del café
Los investigadores reclutaron a 20 adultos jóvenes sanos, ocho hombres y doce mujeres, con edades comprendidas entre los 20 y los 29 años.
El objetivo era evaluar los cambios que podían observarse en el estado de ánimo, la actividad eléctrica cerebral y algunas medidas cardiovasculares antes y después de oler café recién preparado.
Una exposición de cinco minutos
Para estandarizar el procedimiento, los investigadores prepararon el café utilizando 20 gramos de café molido y 400 mililitros de agua a una temperatura de 85 °C.
Después de prepararlo, colocaron el recipiente aproximadamente a 50 centímetros de cada participante. Los voluntarios permanecieron expuestos al aroma durante cinco minutos mientras respiraban normalmente.
No tenían que beberlo ni realizar ninguna actividad especial. La intención era observar las respuestas asociadas a la percepción del olor.
Evaluación del estado de ánimo
Antes y después de la exposición, los participantes completaron el cuestionario Profile of Mood States (POMS), una herramienta utilizada en investigación para evaluar diferentes dimensiones del estado emocional.
El cuestionario contempla seis dimensiones:
- Tensión y ansiedad: sensaciones de nerviosismo, preocupación o tensión.
- Depresión y abatimiento: sentimientos negativos relacionados con el estado de ánimo.
- Ira y hostilidad: emociones asociadas a irritabilidad y enfado.
- Vigor: sensación de energía y vitalidad.
- Fatiga: sensación de cansancio o agotamiento.
- Confusión: dificultad subjetiva para concentrarse o sentirse mentalmente despejado.
Medición de la actividad cerebral mediante EEG
Los investigadores también utilizaron un dispositivo portátil de electroencefalografía, conocido como EEG, para registrar determinadas características de la actividad eléctrica cerebral.
El EEG permite observar patrones de actividad eléctrica mediante sensores colocados sobre la cabeza. En este experimento se analizaron diferentes componentes de frecuencia, entre ellos las ondas alfa, beta y theta.
A partir de estos datos, el equipo calculó un indicador denominado índice de relajación derivado del EEG. Este índice se utilizó como una medida exploratoria relacionada con la distribución relativa de determinadas frecuencias cerebrales.
Es importante aclarar que este indicador no mide directamente la relajación psicológica ni permite diagnosticar el estado emocional de una persona.
También se midieron la frecuencia cardíaca y su variabilidad
Además del cuestionario y el EEG, los investigadores registraron la frecuencia cardíaca y la variabilidad de la frecuencia cardíaca, conocida como HRV.
Estas mediciones permiten explorar determinados aspectos de la respuesta cardiovascular y del sistema nervioso autónomo.
De esta manera, el estudio combinó información subjetiva —lo que las personas reportaban sentir— con mediciones instrumentales de la actividad cerebral y cardiovascular.
Qué ocurrió después de cinco minutos de aroma a café
Los resultados mostraron cambios interesantes en las respuestas psicológicas de los participantes después de la exposición al café recién preparado.
Se redujo la alteración general del estado de ánimo
Después de oler café, los participantes presentaron una disminución de la puntuación total de alteración del estado de ánimo, una medida que resume diferentes dimensiones negativas evaluadas por el cuestionario POMS.
La reducción media registrada fue de aproximadamente 20,54 puntos en esa puntuación.
También se observaron reducciones en varias dimensiones individuales. Después de aplicar un ajuste estadístico para tener en cuenta las comparaciones múltiples, cuatro cambios conservaron significación estadística:
- Menor fatiga.
- Menor tensión y ansiedad.
- Menor confusión.
- Menores sentimientos de depresión y abatimiento.
En cambio, el cambio observado en ira y hostilidad no conservó significación estadística después del ajuste. Tampoco se detectó un cambio estadísticamente significativo en la dimensión de vigor.
El EEG mostró un aumento en un índice relacionado con la relajación
Uno de los hallazgos más llamativos fue el cambio en el índice de relajación calculado a partir de las señales del EEG.
El valor medio pasó aproximadamente de 0,744 antes de la exposición a 0,782 después de los cinco minutos de aroma.
La diferencia media fue de 0,0378 y el cambio resultó estadísticamente significativo.
Los investigadores interpretaron el resultado como un aumento de la contribución relativa de determinadas frecuencias cerebrales asociadas en su modelo con estados de relajación.
Sin embargo, esto no significa que el EEG haya demostrado que todos los participantes alcanzaron un estado de relajación profunda. Se trata de un indicador calculado, cuya interpretación fisiológica todavía necesita investigarse.
La frecuencia cardíaca no presentó cambios significativos
A diferencia de los resultados del cuestionario y del índice EEG, las mediciones cardiovasculares no mostraron cambios estadísticamente significativos.
Los investigadores no detectaron diferencias significativas en la frecuencia cardíaca ni en la variabilidad de la frecuencia cardíaca después de la exposición.
Esto sugiere que las distintas medidas no necesariamente responden de la misma manera ante una experiencia sensorial breve.
| Medición | Resultado observado | Interpretación prudente |
|---|---|---|
| Alteración total del estado de ánimo | Disminuyó. | Menor alteración reportada después de la exposición. |
| Fatiga | Disminuyó significativamente. | Menor sensación subjetiva de cansancio. |
| Tensión y ansiedad | Disminuyeron significativamente. | Menor tensión reportada en el cuestionario. |
| Confusión | Disminuyó significativamente. | Menor puntuación en esa dimensión. |
| Depresión y abatimiento | Disminuyeron significativamente. | Menor puntuación en sentimientos negativos. |
| Vigor | Sin cambio significativo. | No se demostró un aumento de energía. |
| Índice EEG de relajación | Aumentó significativamente. | Cambio en un indicador derivado de la actividad cerebral. |
| Frecuencia cardíaca y HRV | Sin cambios significativos. | No se detectó una respuesta cardiovascular significativa. |
Por qué el olfato está tan conectado con el cerebro y las emociones
¿Alguna vez has percibido un aroma y, de repente, has recordado una casa de tu infancia, una persona especial o un momento que creías olvidado?
Esta experiencia tiene una explicación relacionada con la forma en que el cerebro procesa los olores.
El sistema olfativo mantiene conexiones importantes con estructuras cerebrales que participan en el procesamiento de las emociones, la memoria y la motivación.
El papel del sistema límbico
Algunas regiones cerebrales relacionadas con la memoria y las emociones, como la amígdala y el hipocampo, mantienen conexiones con las vías de procesamiento olfativo.
Por esta razón, un olor puede evocar recuerdos y asociaciones emocionales de una manera especialmente inmediata para algunas personas.
El aroma de una comida, un perfume o una bebida puede activar recuerdos personales sin que sea necesario realizar un esfuerzo consciente para buscarlos.
Los olores también están asociados con experiencias aprendidas
La respuesta a un aroma no depende únicamente de sus componentes químicos. También puede estar influida por la experiencia personal, las preferencias, la cultura y las asociaciones que cada individuo ha desarrollado.
Por ejemplo, alguien que acostumbra a comenzar el día con café puede asociar su olor con momentos de tranquilidad, productividad o convivencia.
Otra persona puede relacionarlo con una experiencia completamente diferente.
Estas asociaciones ayudan a comprender por qué el mismo aroma no necesariamente produce la misma respuesta en todos los individuos.
¿El aroma del café produce relajación automáticamente?
No necesariamente. Aunque el estudio encontró cambios en el estado de ánimo y en un indicador derivado del EEG, no estableció el mecanismo exacto que los produjo.
Además, los cambios individuales en el estado de ánimo no mostraron una relación estadística clara con los cambios individuales en el índice EEG.
Esto significa que no puede afirmarse que el cambio cerebral observado haya sido la causa directa de la mejoría reportada en el cuestionario.
Qué limitaciones tiene el estudio y por qué sus resultados deben interpretarse con cautela
Los resultados son interesantes, pero la investigación tiene varias limitaciones que conviene conocer antes de sacar conclusiones generales.
1. Participaron solamente 20 personas
El tamaño de la muestra fue reducido. Aunque los investigadores observaron cambios estadísticos, un grupo tan pequeño no representa necesariamente a toda la población.
Los resultados podrían ser diferentes en personas de otras edades, con hábitos distintos de consumo de café o con diferentes sensibilidades olfativas.
2. No hubo un grupo de control
Esta es una de las limitaciones más importantes.
Todos los participantes estuvieron expuestos al aroma del café y sus resultados se compararon antes y después de la experiencia. No se incluyó otro grupo que permaneciera durante cinco minutos en las mismas condiciones, pero sin olor a café, ni un grupo expuesto a un aroma de comparación.
Por tanto, no es posible determinar con seguridad si los cambios observados se debieron específicamente al café o si también pudieron influir otros factores, como descansar durante cinco minutos, las expectativas de los participantes o el ambiente tranquilo del experimento.
3. Los participantes tenían edades similares
El estudio se realizó con adultos jóvenes de entre 20 y 29 años. No permite saber si las respuestas serían iguales en adultos mayores, adolescentes u otros grupos de edad.
4. No se evaluaron todos los factores relacionados con el aroma
Los investigadores no midieron sistemáticamente aspectos como la familiaridad de cada participante con el aroma, sus preferencias por el café o su sensibilidad olfativa.
También señalaron que la concentración del aroma y el flujo de aire no fueron cuantificados directamente durante la exposición.
5. Solo se estudió una exposición breve
La investigación evaluó una única exposición de cinco minutos. No permite saber cuánto tiempo podrían durar los cambios observados ni si se repetirían después de exposiciones sucesivas.
6. El dispositivo EEG tiene limitaciones
El equipo utilizado era portátil. Aunque permitió obtener datos sobre la actividad cerebral, los dispositivos de consumo no ofrecen necesariamente la misma precisión y capacidad de análisis que los sistemas EEG de laboratorio.
¿Existen otras investigaciones sobre el aroma del café?
El interés científico por el aroma del café no comenzó con este estudio. Investigaciones anteriores también han explorado cómo inhalar su fragancia puede relacionarse con la atención, la memoria y el estado de ánimo.
Por ejemplo, un ensayo aleatorizado y controlado publicado en 2019 estudió a 80 voluntarios jóvenes que inhalaron una fragancia de café o un olor de comparación durante cinco minutos.
En esa investigación se observaron cambios en algunas medidas cognitivas, como aspectos de la atención y la memoria, así como en una medida subjetiva de alerta. Sin embargo, los investigadores no encontraron diferencias significativas en determinadas medidas fisiológicas relacionadas con el estrés, como el cortisol salival, la presión arterial y la frecuencia cardíaca.
Este trabajo es distinto del estudio publicado en 2026: utilizó otro diseño experimental, otra muestra y diferentes mediciones. Por eso, sus resultados no deben mezclarse como si fueran una única investigación.
Puedes consultar el artículo científico de 2019 en PubMed Central.
Cómo prestar más atención al aroma de tu café por la mañana
Los resultados del estudio no significan que debas cambiar tus hábitos ni que necesites oler café durante cinco minutos para obtener un beneficio.
Sin embargo, si ya disfrutas de esta bebida, puedes aprovechar el momento de preparación para hacer una pequeña pausa sensorial y prestar atención a una experiencia cotidiana que muchas veces pasa desapercibida.
1. Haz una pausa antes del primer sorbo
Cuando el café esté recién preparado, tómate unos segundos para percibir su aroma antes de beberlo.
En lugar de continuar inmediatamente con tus tareas, observa cómo cambia el olor mientras el café se enfría.
2. Respira con tranquilidad
No necesitas inhalar profundamente ni forzar la respiración. Simplemente respira con normalidad y dirige tu atención hacia el aroma.
La idea es disfrutar de la experiencia sin convertirla en una obligación.
3. Identifica los diferentes matices del café
Los aromas pueden presentar características distintas según el tipo de grano, el tueste, la preparación y la conservación.
Algunas personas perciben notas que recuerdan al chocolate, los frutos secos, las flores, las especias o las frutas.
Intenta identificar qué sensaciones te produce el olor, sin preocuparte por acertar una descripción específica.
4. Convierte el momento en una pausa consciente
La atención plena, conocida también como mindfulness, consiste en dirigir la atención hacia la experiencia presente.
Prestar atención al aroma del café puede ser una manera sencilla de practicar esa observación durante una rutina que ya forma parte de tu día.
5. Prueba otros aromas si no consumes café
No necesitas beber café para disfrutar de una pausa sensorial. Puedes prestar atención al aroma de otras cosas que te resulten agradables:
- Té recién preparado.
- Cáscaras de naranja o limón.
- Hierbas aromáticas frescas.
- Canela o vainilla.
- Flores naturales.
Lo importante es que el aroma sea agradable para ti y que no te provoque molestias o síntomas de sensibilidad.
Conclusión: el aroma del café podría hacer más interesante tu rutina matutina
El olor del café es mucho más que una característica agradable de esta bebida. Su percepción involucra al sistema olfativo, que mantiene conexiones con regiones cerebrales relacionadas con la memoria y las emociones.
En un estudio publicado en 2026, veinte adultos jóvenes fueron expuestos al aroma de café recién preparado durante cinco minutos. Después de la experiencia, los investigadores observaron una reducción de varias dimensiones negativas del estado de ánimo y un aumento en un índice de actividad cerebral relacionado con la relajación.
Sin embargo, no se encontraron cambios significativos en la frecuencia cardíaca ni en su variabilidad. Tampoco se pudo establecer una relación directa entre los cambios individuales del estado de ánimo y los del índice EEG.
El tamaño reducido de la muestra y la ausencia de un grupo de control impiden atribuir con seguridad los resultados exclusivamente al aroma del café.
Por ahora, la conclusión más razonable es que esta experiencia sensorial merece seguir investigándose. Mientras tanto, si disfrutas del café, puedes regalarte unos segundos para percibir su aroma antes del primer sorbo.
A veces, una pequeña pausa en medio de la rutina es una buena oportunidad para prestar atención a lo que normalmente damos por sentado.
Preguntas frecuentes sobre el aroma del café y el cerebro
¿Oler café puede mejorar el estado de ánimo?
Un estudio exploratorio publicado en 2026 encontró una reducción de varias dimensiones negativas del estado de ánimo después de cinco minutos de exposición al aroma del café. Sin embargo, la investigación fue pequeña y no incluyó un grupo de control, por lo que no demuestra que el aroma sea la causa de esos cambios.
¿Cuánto tiempo hay que oler café según el estudio?
Los participantes estuvieron expuestos al aroma de café recién preparado durante cinco minutos. Esto describe el protocolo experimental y no establece una duración necesaria para obtener beneficios.
¿Oler café produce el mismo efecto que beberlo?
No. El estudio de 2026 examinó la exposición al aroma sin consumir la bebida. No permite atribuir al olor los efectos de la cafeína ni afirmar que ambas experiencias produzcan las mismas respuestas.
¿El aroma del café reduce la ansiedad?
Los participantes reportaron una reducción en la puntuación de tensión y ansiedad después de la exposición. No obstante, el estudio no demuestra que oler café trate un trastorno de ansiedad ni que tenga un efecto clínico.
¿El aroma del café aumenta la energía?
La dimensión de vigor del cuestionario no presentó un cambio estadísticamente significativo. Aunque la fatiga reportada disminuyó, no se demostró un aumento de energía o alerta.
¿Por qué los olores pueden despertar recuerdos?
El sistema olfativo mantiene conexiones con regiones cerebrales que participan en la memoria y el procesamiento emocional. Por eso, ciertos aromas pueden evocar recuerdos y asociaciones personales.
¿El estudio demuestra que el café relaja el cerebro?
Los investigadores observaron un aumento en un índice de relajación derivado del EEG. Sin embargo, este indicador no constituye una medición directa de relajación psicológica y necesita más investigación para comprender su significado.
¿Es necesario beber café para disfrutar de una pausa sensorial?
No. También puedes prestar atención a otros aromas cotidianos agradables, como el té, los cítricos o las hierbas frescas. La experiencia sensorial no requiere consumir una bebida específica.
Estudio científico y referencias
La investigación principal y el estudio complementario mencionado en este artículo pueden consultarse en las siguientes publicaciones:
- Investigación principal (2026): Short-Term Psychological and Physiological Changes Following Coffee Aroma Exposure: A Multimodal Assessment. Publicada en Nutrients. Examina el estado de ánimo, la actividad EEG y las medidas cardiovasculares después de cinco minutos de exposición al aroma del café.
- Estudio complementario (2019): Effect of one time coffee fragrance inhalation on working memory, mood, and salivary cortisol level in healthy young volunteers: a randomized placebo controlled trial. Investigación sobre fragancia de café, memoria de trabajo, estado de ánimo y cortisol.
- Registro bibliográfico del estudio de 2026: PubMed: Short-Term Psychological and Physiological Changes Following Coffee Aroma Exposure. Resumen científico y datos bibliográficos de la publicación.
Nota editorial: este artículo tiene fines informativos y no constituye asesoramiento médico ni una recomendación para tratar problemas de salud mediante aromas.